viernes, 13 de julio de 2012

BODEGONES, FRUTAS Y TIEMPO

Las campos de Antioquia se llenan de jugosos colores y majestuosas tinajas,  que  permiten saborear la delicia de la pintura costumbrista en aleación con la imaginación soñadora. 

Vanguardia y arco iris.





Pasado y arcilla.



Lluvia jugosa.



Frutal primavera.

FAUNA Y SENTIMIENTO.



Animales, tema de inspiración y expresión de sentimientos. Suntuosidad, fiereza y hasta rugidos se logran escuchar,  en medio del color y las pinceladas pausadas de la creatividad.

Prepotencia.




Ternura.



Seguridad.




ANTIOQUIA EN FLORES



La belleza de los campos antioqueños, Elcidia  la plasma en los colores y  pinceladas coquetas de sus  flores. Flores que a veces son exóticas, silenciosas o dicharacheras.


Arrogancia perenne.





solitaria.



 compañía y silencio.

martes, 19 de junio de 2012

ARTE, MODA Y HOGAR

Manos incansables.

Todos los artistas tienen en común la experiencia de la distancia insondable que existe entre la obra de sus manos, por lograda que sea, y la perfección fulgurante de la belleza percibida en el fervor del momento creativo.

Lo que logran expresar en lo que pintan, esculpen o crean es sólo un tenue reflejo del esplendor que durante unos instantes ha brillado ante los ojos de su espíritu.  (Juan Pablo II).

Elcidia Vanegas, nació el 28 de Marzo de 1952 en un pequeño corregimiento de Santa Rosa de Osos en Antioquia - Colombia, llamado Aragón, en un hogar católico lleno de amor y esperanza, en el que ocupa el segundo lugar después de su hermana mayor La Religiosa Aurora Vanegas.

Esta original artista, Hija de padres campesinos, humildes, trabajadores, honrados y forjadores de grandes sueños, fue maestra por vocación durante años.  Ella inició sus estudios en la escuela María Auxiliadora (un dato curioso: cuando ingresó a la escuela ya sabía leer y escribir) y terminó su bachillerato en la Normal Departamental Pedro Justo Berrío en Santa Rosa de Osos.  Gracias a su talento, responsabilidad y vueltas que da la vida, se desempeñó como excelente educadora en los centros educativos donde un día fue estudiante.

Ejerciendo su profesión de docente, realizó sus estudios en la Universidad de Antioquia, es una mujer de manos laboriosas, que le dijo adiós a su labor docente, para dedicarse a perseguir la belleza con su espíritu, vuelto color, pintura y pinceles.

En medio de un hogar numeroso muy pobre, al lado de diez hermanos, aprendió que la riqueza y la fuerza, tanto en el amor como en el arte, provienen de la ternura; sentimiento que ha sabido transmitir siempre a quienes la rodean. 

Como lo hace todo buen artista; su riqueza ya se le apreciaba desde su infancia.  Para el arte no es un trabajo, ama lo que hace, se deja consumir en este inconmensurable mundo de la creación.  Con el mismo cuidado, dedicación y empeño con que pinta un cuadro, diseña, cose a mano un sweater, un bolso juvenil, decora un mantel, un cojín, un tendido para cama o una chaqueta.

Ella no pinta o hace siempre lo que ve, sino lo que siente.  Apreciemos algunas de sus muchas creaciones que irradian la paz majestuosa de la naturaleza.


RESPIRACIÓN LENTA

TODO ES PRIMAVERA.

Elcidia ama profundamente su misteriosa Antioquia de hermosos paisajes, de hombres fuertes y tesoneros.  De rejos, carrieles y ensueños.
Con dedicación traza uno a uno los minuciosos detalles.

Sus cuadros son expresión viva de su pues, de su sangre de mineros, arrieros y mitología propia de las retorcidas calles de las noches frías  de su Santa Rosa de Osos.  Cuadros que hacen honor a nuestros orígenes campesinos, llenan de recuerdos a nuestros padres y abuelos.